Mira lo que estas 6 drogas te hacen sentir. Por eso son tan adictivas


Desde que somos pequeños nuestros padres nos dicen que usar drogas es malo, porque desgastan el cuerpo y nos harán adictos a ella (lo cual terminará por destruirnos la vida). Pero ¿por qué? y -sobre todo- ¿por qué a pesar del daño que causan las consumen millones de personas?



Pues lo que tus papás nunca te contaron son las sensaciones que producen en el cerebro: cualquier sustancia adictiva altera el sistema nervioso y causa algunos efectos placenteros; sin embargo, esos químicos que afectan por minutos u horas llegan a destruir las neuronas y a dañar de manera irreparable el órgano más importante del cuerpo. 




Las drogas liberan de dos a diez veces mayor cantidad de dopamina (hormona del placer o la felicidad) y por ello quienes las consumen se vuelven dependientes. Pero a largo o mediano plazo desgastan el cerebro, matan neuronas, dañan el corazón y, en altas dosis, pueden provocar la muerte. A continuación te presentaremos los efectos de 6 drogas sumamente dañinas. No tienes que probarlas para saber lo malas que son para tu cuerpo.      

1. Alcohol y Nicotina


Sí, aunque sean legales son drogas y por lo mismo dañinas para el cuerpo. Causan enfermedades como tabaquismo y alcoholismo. ¿Pero qué efectos tienen? En el caso del cigarrillo, la nicotina es el componente que estimula el cerebro, haciéndolo sentir en calma. Quita la ansiedad de forma momentánea y ayuda a liberar el estrés, al impedir que se destruya la dopamina por un periodo extendido de tiempo. Disminuye un poco la conexión emocional y calma el apetito. Pero, claro, también conocemos los daños que causa: aumenta en gran medida el riesgo de contraer cáncer de pulmón, boca y garganta, así como los peligros de ataques al corazón. 

El alcohol es la sexta causa de muerte en el mundo, y hay distintos tipos de bebidas. Intensifica los estados de ánimo de cualquier persona. Este es uno de los principales efectos: vuelve eufóricos a algunos, se pierde el miedo a hacer el ridículo; por eso es muy común el término “tragos coquetos” o “para darse valor”. El abuso funciona como anestesia, ya que hace más lentos los movimientos, adormece la lengua y provoca deshidratación. Sin embargo el cerebro interpreta su consumo como un estímulo positivo y por ello resulta altamente adictivo. Cuando se consume mucho.

2. Marihuana o Cannabis


Esta sustancia comienza a surtir efecto a partir de los 10 o 20 minutos de usarla, deja atrás todos los complejos y quita la pena, ayuda a quien la consume a socializar y tiene un efecto calmante. En ocasiones causa ataques de risa, pero hay personas que experimentan un “mal viaje” o “mal trip”, el cual genera paranoia y ansiedad así como delirios tóxicos.  


Lo adictivo de la marihuana recae en la liberación de dopamina, la cual activa el sistema de recompensa del cerebro, y quien la consume comienza a crear dependencia psicológica de sus efectos. Con el paso del tiempo la droga se vuelve menos efectiva, por lo que las dosis y la frecuencia deben ser mayores. 

3. Cocaína


Es una de las drogas más populares entre muchos jóvenes pero también es muy agresiva, dañina y, sobre todo, adictiva. Aquí te diremos el porqué: la cocaína dilata las pupilas y acelera el sistema cardiovascular, esto quiere decir que hace más rápido el pulso, abre más las pupilas y aumenta la respiración; suspende el hambre y el sueño, ayuda a sentir menos vergüenza y provoca una descarga de adrenalina. 


Pero cuando se consumen dosis muy elevadas genera paranoia, delirio de persecusión, irritabilidad, agresividad excesiva e incluso puede provocar paro cardiaco. 


El uso prolongado de esta droga desgasta los huesos de la nariz y en los hombres puede causar problemas de erección. 

4. Heroína


La heroína es de las sustancias adictivas más dañinas y difíciles de dejar. Lo más común es inyectarla en las venas, que es también la forma más peligrosa. Uno de sus efectos es la disminución del dolor (incluso, dependiendo de la dosis, desaparece por completo, lo cual es sumamente peligroso); adormece y da sensación de calma e introspección (pensamientos profundos sobre la realidad y la propia vida), por ello muchos la utilizan como “escape de la realidad”. 


Genera adicción de manera casi inmediata, y cada dosis siguiente debe ser más fuerte para causar el mismo efecto; provoca estreñimiento, y si el consumidor busca desintoxicarse sufre el síndrome de abstinencia, que incluye mareos, sudor excesivo, ansiedad, paranoia y alucinaciones fuertes e incluso violentas.  

5. Metanfetamina


Esta droga, también llamada cristal, es completamente sintética, lo que la hace muy barata y fácil de conseguir, además de que es mortal y adictiva. Sus compuestos son en extremo tóxicos; los adictos padecen gran desgaste en la dentadura. Cuando se consume crea una necesidad casi inmediata, ya que el placer que genera es almacenado en áreas clave del cerebro. Estimula de manera exagerada el pensamiento, hace sentir a quien la consume prácticamente invencible: más fuerte, más valiente o más inteligente; se agita la respiración, aparecen tics nerviosos y el cuerpo se tensa, eliminando hambre, dolor y cansancio. 


Surgen paranoia y delirio de persecución. Lo más peligroso del abuso de esta sustancia es la sobredosis, ya que con el paso del tiempo los efectos disminuyen. 


Por ello el adicto necesita consumir más seguido esta droga y en mayor cantidad. 

6. Alucinógenos


Algunos los conocen como “drogas de diseño”, como ácidos (LSD), éxtasis, ketamina y el llamado “polvo de ángel” o PCP. Estas afectan al sistema nervioso y causan prolongadas alucinaciones, experiencias sensoriales extrañas y sobreestimulación de los sentidos. Quien consume éxtasis suele sentir euforia, alegría, empatía y una descarga de energía extrema. Pero luego llega el llamado “bajón”, el cual induce a un estado de depresión, pesadez y tristeza, lo cual altera el cerebro.


Hay muchísimos casos de sobredosis de éxtasis o “tachas” en los antros, en la que después del “viaje”, las alucinaciones y la ampliación de los sonidos y colores, los consumidores sufren convulsiones, alta temperatura corporal y entran en estado de coma.  

Ahora ya conoces algunos de los peligrosos efectos de las drogas más comunes. No te arriesgues, pues aunque quienes las ofrecen aseguran que “no pasa nada”, aquí te demostramos que sí pasa ¡y mucho! Valora tu vida, recuerda que para divertirte no necesitas consumir ninguna sustancia. ¡Cuida tu cuerpo y también tu mente!

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