Los 12 tipos de mamás más comunes. LIKE si tu mamá es la mejor de todas


Madre sólo hay una, por eso debemos aprovechar al máximo su bella presencia, ya que ningún otro ser en la Tierra tiene la capacidad de vernos guapos o bellas, aunque nuestro parecido más cercano a un muñeco sea a “Chucky”. 



¡Eso sí es amor!

Hoy festejamos a esas bellas mujeres de las que, no importa lo que hagamos, siempre tendremos su apoyo incondicional, su amor infinito y sus correctivos ejemplares a punta de chanclazos. 




¡Qué bonito, de veras!

Para honrar a las madres en todos sabores y colores hemos preparado esta lista, con los diferentes tipos de “mamacitas”. ¿Puedes identificar a la tuya?

1. La malhablada


Es la típica mamá que no se limita en malas palabras para expresar prácticamente todas sus emociones: tristeza, enojo, felicidad, y hasta cuando te dice que te ama con todo y tus pend… tonterías. ¡Pero eso sí!, pobre de ti si se te sale una palabrota frente a ella, porque lo más seguro es que te lave la boca con jabón o te la voltee de una bofetada. 


¡Recuerda!: ella tiene el derecho de hablar como se le dé su chi… regalada gana, ‘‘porque es tu madre”.

2. La “mamá foca”


No hablamos de sus kilitos de más… -¡que la hacen lucir hermosa de igual manera!- sino al hecho de que aplaude hasta el más mínimo logro de su retoño. No pierde la oportunidad de asistir a cada evento de la escuela, de la colonia, o a cualquier cosa que destaque la mucha o poca habilidad de sus adorados hijos; es de esas mamás que graban las obras del jardín de niños, aunque su hijo haga el papel de árbol y sólo salude al público. 


Lo más “tierno” de todo es que invita a toda la familia a presenciar los “logros” de su pollito, aunque nadie más que ella termine aplaudiendo y llorando de emoción. 

3. La preocupona


Es esa madre que nunca deja de decir que “la vas matar de un infarto”. Vive preocupada por lo que hacen o dejan de hacer sus hijos, y aunque lo haga con buenas intenciones, siempre termina siendo un poquiiiiito dramática. Eso sí, sus regaños no tienen perdón de Dios: olvídate de llegar dos minutos tarde a casa, porque ya te castigó sin salir de tu cuarto, sin internet, sin cenar y sin ver a tus amigos, al menos hasta que cumplas los 30. 


¿Sus frases favoritas?: “¿Crees que te mandas solo?” “Me tenías con el alma en un hilo” y -la clásica de clásicas- “El día que tengas a tus hijos me vas a entender”.  

4. La mamá orgullosa 


¿Odias invitar a tus amigos a casa porque tu mamá te ridiculiza? Entonces eres el afortunado hijo de la “madre orgullosa”, esa que adora presumir los logros de su “bebé” sin importar la edad de éste. Apenas llegan las visitas ya está sacando el álbum familiar, donde eres el protagonista. Uno de sus pasatiempos favoritos es compartir tus momentos más vergonzosos en público, como las “adorables” fotos de tu trasero en la tina cuando tenías un añito de vida y las anécdotas graciosas -por no decir ridículas- de tu infancia. 

Para rematar siempre terminará pidiendo dulcemente tu aprobación con la frase “¿Verdad que eras bien travieso, mi amor?

5. La madre alcahueta


Son una especie en peligro de extinción: defienden a su adorado muñeco de toda persona que quiera hacerle daño, ¡hasta de su propio padre! Los regaños y la palabra “no” están vetados del vocabulario de esta noble mujer, que siempre desautorizará a su marido con tal de ver feliz al fruto de sus entrañas. Es la mamá que deja salir de rumba a su hijo o hija a escondidas del papá, le da sus traguitos coquetos y hasta le dice “prefiero que hagas todo eso delante de mí”, mientras le da su “churrito” de mota. ¡Es el sueño de todo adolescente rebelde!

6. La chantajista


Estas madres son de cuidado, necesitan tener siempre el control y son expertas en manipular tus fibras sensibles. Tienen la inteligencia de un psicólogo y la habilidad de dramatizar toda situación como si se tratara de una telenovela. “Haz lo que quieras, de todas maneras yo estoy pintada”. “¡Pero eso sí!, si algo me llega a pasar va a ser tu culpa”, “¿Qué hice para merecer un hijo tan ingrato?” Con su amplio repertorio de frases se asegura de manipular a sus retoños sin tener que recurrir a métodos más drásticos, como el cinturón, el cable de la plancha o la temible chancla. 

7. La que es “un pan de Dios"


Ella no se mete con nadie. Se dedica enteramente a sus pequeños, al hogar y al esposo; es el ama de casa tipo Marge Simpson y disfruta cocinar deliciosos postres y comidas altas en calorías, grasas y mucho sabor. Siempre tiene tiempo de escuchar tus tonterías y jamás ha regañado a uno de sus hijos, porque es tan buena, dulce y amable que nadie se atreve a contradecirla.


Llorar también es uno de sus pasatiempos, pues cualquier película romántica o telenovela en la que haya boda al final (o sea TODAS) termina sacando su lado más sensible. 

8. La “cámara de vigilancia”


No es chismosa, es “comunicativa”. Tiene la habilidad de enterarse de cada detalle de tu vida como si fuera una espía; se hace amiga de tus amigos haciéndose pasar por buena onda, y cuando menos lo esperan -¡BOOM!- les saca la sopa. Sabe dónde está cada cosa, incluso en el desastre que tienes en tu cuarto; y aunque parece que está hablando por teléfono con tu tía, puede escuchar cuando peleas con tus hermanos y poner orden a la situación. Otro de sus poderes mágicos es tener el sueño más ligero del mundo, así que eso de entrar de puntitas a la casa después de las 2 de la mañana no funciona con ella. 


Nada más le falta leer tu mente y oler cuando mientes… aunque a veces parece que puede hacerlo.

9. La mil furias


Vive enojada con la vida, pero es su manera de demostrar que te ama… ¿No? Tienes que ser muy cuidadoso de no desatar su furia, porque cuando se enoja con alguien o por algo “agarra parejo” y te castiga sin motivo alguno. Su manera de comunicarse es alzando la voz, porque para todo grita, por eso es más difícil para sus hijitos darse cuenta si pueden o no pedirle permiso para salir el fin de semana. Sus frases famosas son: “¡Síguele, eh!”, “Ya me estás hartando” y “No me importa quién empezó, los dos están castigados”.

10. La mamá “buena onda”


Es la mamá joven, la madre “cool”, la que te puede hablar de drogas e intimidad sin persignarse o rezar un “Ave María”. Se viste como veinteañera (aunque ya tiene treinta y tantos) y es la típica “mamacita” y fantasía de tus amigos. Habla de todos los temas, y cuando se trata de dar fiestas para menores de edad que quieren ponerse hasta las chanclas, tu casa es la opción perfecta, pues ella va a comprarles las botellas y las chelas. 


Nada más le falta darte el “churrito” y hablar de problemas existenciales ¡Tranquilo!, esa etapa llegará cuando cumplas los 18.   

11. La voz de la experiencia 


La sabiduría corre por sus venas, tiene ya sus “añitos” y sus consejos son mágicos. Tiene las palabras correctas para toda ocasión y la respuesta para todos tus problemas, no importa si es una gripe, un dolor de estómago o mal de amores, siempre tiene el remedio perfecto.

12. La luchona “4x4”


Es la típica mamá soltera que tuvo que sacar adelante a su “bendición” y aun así encontró tiempo para divertirse, salir de rumba, trabajar y presumir a su “chamaco” en todas la redes sociales, con todo y “hashtags” o frases motivadoras. La vida y sus decisiones la han vuelto fan de Jenni Rivera, Paquita la del Barrio, Amanda Miguel y María José. Ha tenido la tarea titánica de ser madre y padre a la vez y ha desarrollado un odio extraño hacia los hombres. No pierde la oportunidad de declarar que “el amor de su vida” es el fruto de una noche alocada de juventud. Pero eso no le ha impedido llevar comida a la casa y trabajar incansablemente para que a su criatura no le falte nada.

No importa cómo sean, ¡las amamos a todas!

¡Felicidades en su día, mamás!

Recomendados
Recomendados