Mira por qué confundir los nombres de tus hijos es señal de que los amas


¿Recuerdas cuando tu mamá gritaba los nombres de tus hermanos antes del tuyo? Era divertido escucharla mencionar todos los nombres y al final decir desesperada “¡tú hombre!, te estoy hablando”. A veces los hermanos mayores se enojaban y alegaban por qué su madre podía cometer semejante error; y aunque no lo crean, no se trata de un asunto de mala memoria o de Alzheimer.  

En realidad hay una curiosa explicación para este fenómeno que han sufrido todos los padres. No se sientan mal, no es que olviden el nombre de sus pequeños, en realidad hay una explicación biológica para ello.

De acuerdo con un interesante estudio realizado por neurocientíficos y psicólogos de la Universidad de Duke, en Carolina del Norte, se descubrieron los siguientes datos respecto a esta confusión de nombres:


1.Los nombres parecidos o diminutivos pueden confundir nuestro cerebro


En algunas ocasiones el cerebro puede llegar a confundir los nombres que tienen la misma cantidad de sílabas, sobre todo si llevan la misma inicial o suenan parecido. Por ejemplo, Carolina y Carlota o Sara y Sandra. Esto confunde a los padres a nivel cerebral, pero tras unos segundos el cerebro identifica el error y lo corrige. 

2.El vínculo afectivo similar ocasiona esta confusión


Este estudio encontró que cada persona forma vínculos afectivos diversos y el cerebro almacena dicha información, dependiendo de los grupos sociales con los que se convive: familia, amigos, compañeros de trabajo, grupos de estudio, compañeros del gimnasio, etcétera. Los hijos toman parte de uno de los grupos más importantes y con este convivimos a diario. 

La confusión ocurre cuando nuestros pensamientos van mucho más rápido que de costumbre, aunque en ocasiones también pasa con algún nombre que no se parece mucho. Esto se debe a que el sentimiento o vínculo afectivo con esas dos personas es similar o igual. 

3.El amor que sientes por tus hijos está en el mismo nivel


En otras palabras, el amor que sientes por cada uno de tus hijos es igual, no hay favoritos, no existe uno que tengas en mente más que al otro, se trata de una reacción equivocada del cerebro guiada por las emociones y el amor hacia un familiar, en este caso los hijos. 

Así que no te preocupes si le dices “Juan” a “Pedro”, pues esto significa que amas a ambos por igual. Ahora más que nunca está comprobado que se ama con el cerebro. 


“Confundir los nombres es un error cognitivo que cometemos, lo que revela algo sobre quienes consideramos parte de nuestro grupo”, menciona el profesor y co-investigador David Rubin.  

4.Algunas veces puede ocurrir con las mascotas


En algunas ocasiones podemos cometer esta misma equivocación con nuestras mascotas, ya sea entre ellas o confundiendo su nombre con el de alguno de los hijos, pues en más de un hogar se considera a estos leales y nobles animales como miembros de la familia. 

No cabe duda que cada vez aprendemos más sobre la mente y sus  misterios. Ahora puedes dejar de preocuparte por tu salud, no temas, y si es necesario grita todos los nombres de tus hijos sin pena alguna, ya que esto prueba que los amas a todos de la misma manera. 
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