Científicos prueban el impresionante poder curativo de la oración. Mira cómo funciona


Los avances científicos no dejan de sorprendernos, cada día nos enfrentamos a nuevas enfermedades, malestares y síntomas que con ayuda de la investigación médica son cada vez más sencillos de tratar. Sin embargo en la actualidad tenemos retos progresivamente mayores, y en ocasiones los padecimientos emocionales no pueden ser sanados con medicinas sino con amor, comprensión y, sobre todo, fe. 

Muchas personas alzan sus corazones al cielo y buscan en Dios la fortaleza emocional que necesitan para superar los momentos difíciles y dolorosos lo cual, según nuevas investigaciones llevadas a cabo por el Dr. Andrew Newberg, tiene también su lado científico. ¿Alguna vez pensaste en el poder que tienen las oraciones en nuestro cerebro y no sólo en el espíritu? Este famoso doctor, quien también dirige las investigaciones del Hospital Thomas Jefferson, nos muestra un nuevo panorama. 

Las controversiales investigaciones de este médico son consideradas como “neuroteológicas”, pues analizan las experiencias cerebrales que oraciones y plegarias desatan en los seres humanos, algo que me parece interesante ya que normalmente hemos aprendido a ver la ciencia y la religiosidad como entes opuestos. 


1.Andrew Newberg y sus descubrimientos en la “neuroteología”


Durante algunos años el Dr. Newberg se ha dedicado a escanear la actividad cerebral de varios pacientes al llevar a cabo sus oraciones. De acuerdo con la información recopilada, hay áreas específicas de éste que se iluminan y trabajan como si se tratara de un entrenamiento o ejercicio mental. Esta investigación prueba que las representaciones religiosas y filosóficas tienen gran peso en la mente humana, y que por ello somos propensos a pensar en los grandes misterios de la vida como la muerte, el temor a lo desconocido y la angustia por encontrar motivos para vivir; cualidad que nos hace diferentes de otros seres vivos.


El Dr. Newberg aclara su postura respecto de la investigación de la siguiente manera: “Cuando nos fijamos en la forma como funciona el cerebro, parece que es muy fácilmente capaz de participar en prácticas religiosas y espirituales… sólo tiene sentido si Dios está allá arriba y nosotros estamos aquí abajo, que nuestro cerebro es capaz de comunicarse con Dios”


Una reflexión muy interesante, que nos hace ver el funcionamiento y el poder de la mente y la oración de manera completamente distinta.

2.La oración y sus efectos en la salud de los pacientes


Además de los cambios que se presentan en la actividad cerebral, diversos estudios en pacientes con problemas visuales y auditivos han demostrado que la oración puede ayudar a agudizar sus sentidos; esta información fue publicada por el Dr. Harold G. Koenig (investigador en la Universidad de Duke). 


El doctor agregó lo siguiente: “Los beneficios de la práctica religiosa devota… son un factor para que la gente haga frente a enfermedades. En general le hacen frente de mejor manera al estrés, experimentan mejor bienestar porque tienen más esperanza, son más optimistas, experimentan menos depresión, menor ansiedad…” 

El Dr. Newberg también compartió su investigación sobre la manera en que sus pacientes con problemas de memoria, tuvieron buena respuesta tras orar durante ocho semanas por 12 minutos aproximadamente, ya que esta actividad sirve también como ejercicio mental de concentración, el cual fortalece las conexiones neuronales. 

3.Una experiencia espiritual y neuronal


Otra área que ha sido bien explorada es cómo la meditación y la oración crean ciertas reacciones cerebrales. Una investigación del Dr. Newberg en el año 2012 encontró aumento de actividad en las áreas del cerebrales del lenguaje, mismas que reaccionan durante las conversaciones con otras personas; se podría decir que la oración es una “plática con Dios”, por ello activa las mismas conexiones neuronales. 


Esta nueva ciencia se sigue desarrollando y esperamos conocer más al respecto, pues la “neuroteología” combina dos campos de investigación sumamente importantes que nos pueden ayudar a resolver grandes misterios de la ciencia y la religión. 

“Debemos orar siempre, no hasta que Dios nos escuche sino hasta que podamos oír a Dios” -Anónimo. 
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