8 brutales formas de crianza de los espartanos. Por eso eran máquinas asesinas…


Los guerreros espartanos son mundialmente conocidos por su valor, fuerza y dura disciplina. Tanto en relatos de historia como en películas y series, hemos visto que libraron grandes batallas y que tenían gran resistencia. 


Seguramente recuerdas la película 300, en la cual el rey Leónidas y sus 300 guerreros espartanos pelearon contra un ejército de más de 100,000 soldados. Lo que quizás no conocías son los métodos tan extremos, y en ocasiones crueles, utilizados para entrenar a los temibles guerreros de Esparta. Una de las situaciones más difíciles a las que debían enfrentarse era a la separación de su madre a la corta edad de 7 años.




1.- Los bebés débiles o enfermos no merecían vivir.


Desde su nacimiento los espartanos eran examinados por un grupo de ancianos que determinaban si eran suficientemente sanos, bellos y robustos para merecer el derecho de vivir. En caso contrario se les llevaba al Apóthetas, zona de barrancos donde eran arrojados, para evitarse criar a alguien improductivo. 

2.- No tenían mimos por parte de su familia.


Aun cuando el niño permaneciera con su familia, era criado lejos de mimos y educado de tal forma que no tuviera temor ni a estar solo ni a la oscuridad, e incluso para hacerse resistente a temperaturas extremas. Otra costumbre era bañarlos con vino, ya que tenían la firme creencia de que esto les provocaba convulsiones y con ellas se lograba eliminar la naturaleza enfermiza y fortalecer su salud.

3.- Educación militarizada.


La educación agogé es un sistema con carácter obligatorio, colectivo y organizado. Al cumplir los 7 años de edad el niño era separado de su familia, y se le llevaba a vivir en barracones estilo militar para iniciar su preparación, misma que consistía en convertirlos en guerreros perfectos que se preocuparan más por el bien común que por el propio. 

4.- Luchar antes que saber leer.


Una vez que eran entregados al Estado para iniciar su formación militar, los niños eran instruidos en lucha y atletismo, así como a saber manejar y dominar las armas. Aprender a leer y a escribir era sólo por estricta necesidad; su prioridad era saber luchar y obedecer ciegamente a sus superiores.

5.- Su ropa era escasa.


Usualmente los niños andaban descalzos y no era sino hasta los doce años que se les permitía tener un manto de lana al año, por lo que, como es de suponerse, la mayor parte del tiempo iban desnudos y mugrientos pues era muy raro que se les permitiera bañarse. Todas estas medidas eran tomadas con el firme propósito de fortalecer su carácter.

6.- La comida era escasa y desagradable.


La ración de comida era sólo la imprescindible para sobrevivir y, cuando llegaban a recibirla, consistía en sopa de tocino hervida con vinagre y sal. Por ello se veían obligados a robar la comida, que también era parte de su entrenamiento. Lo hacían con mucho cuidado. Si lograban con éxito el robo, tendrían el alimento y en caso contrario, serían severamente castigados, no por el robo en sí sino por su torpeza al ser sorprendidos.

7.- Formación con base en castigos físicos.


En los cuarteles militares los guardianes llevaban un látigo que utilizaban a la menor provocación o desobediencia, y no se encargaban de solucionar conflictos entre los jóvenes, sino de propiciar que resolvieran sus diferencias a golpes y de fomentar la rabia entre ellos. 

8.- La “diamastígosis” como el festival más importante.


Este festival se celebraba una vez al año y consistía en poner los niños desnudos al sol para azotarlos con látigos incluso hasta la muerte. Se llevaba a cabo ante miles de espectadores que asistían de toda Grecia y por su popularidad, también fue adoptado por los romanos.

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