5 razones por qué NUNCA debes pelear o hacer corajes durante el embarazo. Tu bebé sufre las consecuencias.


El embarazo para cualquier mujer es una etapa llena de retos, pues ocurren cientos de cambios no solamente físicos sino también mentales. Es importante que las futuras madres cuiden muy bien su alimentación pero sobre todo su salud mental, ya que el estrés, el llanto y la ira son factores que pueden afectar el desarrollo del bebé.

Recuerda que en esta etapa la criatura es capaz de sentir tus emociones; existe especial y única conexión entre ustedes, y lo menos que necesitan es sentir amargura o sufrimiento. Apóyate en tus seres queridos si es necesario, pues de esa manera podrás sobrellevar los cambios físicos, estados de ánimo y la incertidumbre que trae la maternidad. 

El estrés es malo para cualquier persona, pero hay que prestar especial cuidado durante la gestación, porque puede traer serias consecuencias a la madre y sobre todo a la criatura. 


1.El estrés de la madre puede ser transmitido al bebé


De acuerdo con el investigador y divulgador científico Eduardo Punset, es necesario que el embarazo sea lo más relajado posible, pues el estrés puede ser transmitido al bebé, y desde esta etapa él va adquiriendo ciertos conocimientos emocionales a través de las reacciones de la madre. El estrés de la mamá puede generar en el hijo conductas de hiperactividad, poca tolerancia ante el estrés y ansiedad constante, incluso problemas de conducta. Por ello es importante aprender a manejar el estrés y tratar que la madre esté en un ambiente tranquilo y lleno de armonía, así como evitar pleitos innecesarios.  

2.La ansiedad de la madre afecta el desarrollo intelectual del hijo


La ansiedad es otro factor que puede dañar al bebé. Según algunos estudios realizados por Eduardo Punset con la ayuda de la investigadora de psicobiología, Vivette Glover, la ansiedad reduce el flujo sanguíneo que llega al bebé, lo cual significa que su cuerpo no recibe suficiente oxígeno. La hormona del estrés, llamada cortisol, también afectará el desarrollo intelectual, porque su cerebro no crecerá de manera óptima. 

Una vez fuera del útero el pequeño puede manifestar ansiedad, estrés, y problemas de conducta durante la infancia. 

3.Parto prematuro


Es un riesgo durante este periodo. Las situaciones de estrés muchas veces suelen afectar la presión arterial y los niveles hormonales de la embarazada, y provocar un parto prematuro. De acuerdo con la Universidad de Michigan, el cortisol puede ser reconocido por el organismo materno, el cual  interpreta que no es momento ideal para un embarazo e intentará expulsar al bebé.

4.Bajo peso al nacer


Los cambios hormonales repentinos en la madre, causados por estrés, ansiedad y conductas depresivas, afectan el desarrollo físico y emocional del bebé. En el primer caso puede tener como consecuencia bajo peso y estatura.  

5.Desarrollo lento 


La depresión puede generar también desarrollo lento en el bebé, por ello es importante asistir a los chequeos médicos regularmente y procurar que la madre goce de tranquilidad y armonía.

Toma en cuenta que tus vivencias, conductas, emociones y disgustos estarán ligados a tu bebé durante los nueve meses que lo acojas en tu vientre, por ello es necesario cuidarte desde el momento en que comienza su desarrollo. Todo lo que sea bueno para ti, también será beneficioso para tu pequeño. Pide ayuda a tu pareja, a tu familia y amistades, no dejes que los problemas y el estrés pongan en riesgo tu vida y la de tu bebé. 

Disfruta al máximo de esta etapa y toma las precauciones necesarias. 
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