12 impactantes fotos que prueban que somos un cáncer para el planeta. Salvémoslo haciendo esto…


El 22 de abril celebramos el #DíaDeLaTierra, y es importante estar conscientes de nuestra responsabilidad en el cuidado del planeta en que vivimos. Cada vez somos más habitantes; sobrepoblación y falta de cuidado del medio ambiente son dos factores que deterioran los ecosistemas y amenazan la flora y la fauna de manera acelerada. Si queremos poner alto a esta situación es necesario unir fuerzas, educar a los más pequeños y cambiar nuestros hábitos de consumo. ¿Sabías que cada año se generan alrededor de 10 mil millones de toneladas de basura en el mundo? ¿Y que el 80% de ellas son desechos plásticos? ¿Qué le estamos haciendo al planeta?




Las bolsas de plástico son el desperdicio que más abunda en mares y ciudades, incluso en bosques. Conforman 10% de los desechos en nuestras costas, lo cual representa un grave problema ambiental. Tras de analizar estos alarmantes datos, varios países han tomado medidas para evitar que aumenten esas cifras. Estados Unidos, Reino Unido y Australia cobran impuestos por uso de bolsas plásticas en los supermercados, y sancionan a los establecimientos que las dan gratis. 


Si en tu país no se han tomado medidas como esta, todo puede cambiar si decimos “no” al uso de bolsas plásticas en el supermercado. ¿Quieres más razones para hacer a un lado este dañino producto? Aquí te daremos 10 motivos. ¡Con esto podemos salvar al planeta!

1. Se elaboran con derivados de petróleo


Bien sabemos que el petróleo o combustible fósil es un recurso no renovable. Aunque en América Latina hay muchos pozos y países ricos en dicho recurso, esta materia prima es cada día más cara. La sociedad actual es “adicta al plástico” y esto se refleja en la economía, pues 5% del petróleo extraído se utiliza para producir plástico, incluyendo las bolsas del supermercado. 

2. Tardan demasiado en degradarse


El proceso de degradación de las bolsas de plástico tarda entre 150 y 500 años. ¡Es increíble! Y solamente se recicla el 10% de todo el plástico empleado para fabricarlas. La mayor parte termina en los océanos, pero también en ríos, bosques y cualquier entorno, ya que muchas son llevadas por el aire a lugares lejanos. Esto quiere decir que todo el plástico que nuestros abuelos consumieron durante su juventud ni siquiera está cerca de degradarse. 

3. Contaminan desde el momento de su fabricación



Desde la extracción hasta la refinación el petróleo tiene impacto ambiental muy negativo. En los océanos han ocurrido derrames que acabaron con millones de animales marinos. Otro factor de riesgo para el ambiente es la emisión de gases tóxicos o gases de efecto invernadero, que aceleran el cambio climático y dañan la capa de ozono.

4. El plástico termina en los océanos



Un estudio internacional publicado por la cadena de noticias BBC indica que en el océano flotan más de 5 billones de trozos de plástico, incluyendo bolsas de supermercado, popotes y envolturas de comida. Es muy sencillo reducir esta cifra, ya que las bolsas plásticas se pueden sustituir por bolsas de papel (completamente reciclables y biodegradables) o de tela reutilizables.

5. Ponen en peligro a miles de animales marinos



Se han registrado miles de muertes asociadas con las bolsas de plástico en costas y océanos. Animales como ballenas, cachalotes, delfines y tortugas marinas suelen confundirlas con medusas o peces y las consumen como alimento. Muchos mueren asfixiados por el plástico, que también les causa cortes, daños y bloqueo del aparato digestivo, y les impide ingerir las cantidades adecuadas de alimento.  



Alrededor de 100 mil animales marinos y un millón de aves mueren cada año por comer accidentalmente bolsas de plástico o por quedar atrapados en ellas.  

6. Se usan tintas tóxicas para teñirlas



Al principio las bolsas de plástico eran blancas o transparentes, porque eran más baratas. Con el paso del tiempo cadenas y compañías comerciales descubrieron que podían aprovecharlas como “espacio publicitario ambulante” y comenzaron a utilizar tintas tóxicas para diseños y logotipos.

7. Tienen muy poco tiempo de vida útil



Una bolsa de plástico es utilizada entre 10 y 25 minutos, y tarda cientos de años en degradarse. ¿Suena justo para el medio ambiente? El costo de producción afecta a la economía mundial, ya que la demanda de petróleo no disminuye, sino todo lo contrario. Ante este hecho escalofriante e inconsciente de la sociedad de consumo actual, la ejecutiva de la Fundación de Recursos de la Tierra, Stephanie Barger, menciona lo siguiente: “Cada vez que usamos una nueva bolsa de plástico, los grandes empresarios del mundo van y consiguen más petróleo en el Medio Oriente y lo traen en tanques”, haciendo referencia a la situación política actual de Estados Unidos contra los países que poseen yacimientos petrolíferos. “Estamos extrayendo recursos de la tierra y destruyéndola tan sólo para usar durante 10 minutos una bolsa de plástico”. 

8. Afectan el ecosistema y la alimentación de los animales



El año pasado se publicó un estudio de la revista Science, en el cual investigadores aseguran que los peces se han convertido en “adictos al plástico”, ya que prefieren comer desechos en lugar de cazar su propio alimento. Una teoría es que las propiedades químicas o físicas del plástico generan necesidad de consumo en los peces, ya que se sienten saciados después de comerlo; algo parecido a lo que la comida chatarra provoca en el cuerpo humano. 

Este tipo de alimentación los vuelve más lentos y menos capaces de escapar de los depredadores, lo cual amenaza el equilibrio del ecosistema. 

9. Tapan desagües y alcantarillas



La mayoría de las bolsas de plástico terminan en el suelo, desagües y alcantarillas. Cuando ocurre esto último, en caso de desastres naturales o temporada de lluvias, se tapa el drenaje y las calles se vuelven ríos profundos con corrientes peligrosas. Esto es un reflejo de la falta de conciencia ambiental y la poca cultura de la limpieza y el reciclaje. 

10. Emiten gases tóxicos al ser quemadas



En algunos lugares es muy común quemar la basura, lo cual tiene un impacto sumamente negativo en el ambiente, más aún porque entre esos desechos hay miles de bolsas y objetos de plástico. Al ser quemados producen gases tóxicos como monóxido de carbono y dioxinas, elementos cancerígenos que también dañan el sistema respiratorio y provocan fallas cardíacas.

Comienza a cambiar desde hoy. Recuerda que cuidar el ambiente es tarea de todos los días.
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