Su hermanita moría, pero lo que esta niña de 7 años hizo le salvó la vida y los doctores no podían creerlo


No cabe duda que el destino nos tiene preparado una serie de obstáculos a todas las personas para poner a prueba nuestra capacidad de sobrevivir o de dar todo por aquellos que más amamos en el mundo, aunque la mayor parte del tiempo nos preguntamos por qué ese tipo de cosas nos suceden a nosotros, no es más que un simple plan que nos reta a dar lo mejor de nosotros y sacar toda aquella bondad que en nuestros corazones se ha visto perdida con el paso del tiempo, que despierta nuestra sensibilidad que se encontraba dormida al preocuparnos solamente por cosas que no tienen importancia, pero sin duda la debilidad de todo ser humano es cuando la vida de nuestros hijos está en peligro. 

La historia de Poppy Smith es un reflejo de que la fe mueva montañas, de que si depositas tus creencias en algo positivo es probable que se cumpla. Ella estaba al borde de dar su último suspiro en esta vida, sin embargo, los padres de este pequeño angelito afirman que “el amor de hermanas” superó las afirmaciones de la ciencia y la medicina, ese amor que dio las fuerzas suficientes para seguir luchando a una pequeña guerrera. 


Poppy fue diagnosticada a sus tan solo 2 años de edad con hipoxia cerebral, un padecimiento que su pequeño cuerpo no resistiría y por el que su esperanza de vida era de únicamente meses; su cuerpo estaba tendido sobre una cama prácticamente inmóvil como si fuera un cadáver conectado a una máquina, una imagen prácticamente insoportable de ver, pero fue su hermana mayor quien cambió el rumbo de las cosas. 




Un simple soplido en la pequeña pancita de Poppy hizo que los pronóstico de los médicos se equivocaran, pues una sonrisa iluminó su rostro y los ojos de quienes la pudieron ver. Fue la esperanza que necesitaban para darse cuenta que este sería el primer paso para que saliera de ese terrible estado, hoy en día ha puesto a gatear y balbucear como siempre lo había hecho. 

Sabemos que estas pensando que no es posible que un simple soplido en el estómago sanará una enfermedad tan compleja cómo esa; sin embargo, no solo fue el soplido, sino la compañía y todo el amor que su hermana le dio durante esos difíciles días, lo que terminó curando la hipoxia cerebral  de su pequeña hermana, mejor de lo que cualquier medicamento hubiera conseguido. 


Fue el amor su propia hermana lo que devolvió todas las fuerzas de luchar a una familia desesperanzada que daba todo por terminado, pues desde el comienzo de su vida nada fue sencillo. 


Stephen y Amy Smith, los padres de estas pequeñas, afirmaron que Poppy nació pesando únicamente poco más de un kilogramo y los primeros meses de su vida estuvo internada y bajo rigurosa observación, donde fue diagnosticada con el Síndrome de Morbious, una extraña enfermedad que ataca directamente los nervios faciales y los músculos, provocando que no funcionen bien. Definitivamente no era un obstáculo sencillo de superar. 


Pero un soplido llenó de amor fue la señal que necesitaban para volver a creer, en depositar su fe, esperanza y toda su energía en alguien que tenía toda una vida por delante, quien afortunadamente hoy en día se encuentra caminando con la ayuda de su andador y con el apoyo de sus padres quienes planean mudarse a Italia para que reciba la mejor terapia y así pueda enfrentarse a la vida como cualquier otra persona. 


No importa si parece que el destino se aferra a tenerte siempre en el piso, la fe es la única capaz de hacer los verdaderos milagros, es lo único que nos hace luchar y sacar energías que pensábamos que ya habían desaparecido a lo largo del camino, ir contra la marea hace la diferencia entre una persona capaz y alguien conformista. 


“Eran algo más que solo reflejos”, fue lo que pensó la madre de Poppy a pesar de que los médicos le decían que únicamente era un movimiento de sus pequeñas vertebras, pues de lo único que realmente si fue reflejo fue del inicio de una verdadera vida lejos de una sala de urgencias y del sufrimiento de unos padres y una hermana que dieron todo con tal de tenerla nuevamente entre sus brazos. 

Actualmente, tanto los médicos como otros investigadores se encuentran analizando el caso, pues para muchos, ese soplido fue el que salvó milagrosamente a la pequeña. Incluso, vecinos creyentes acuden con esa niña pues empieza a correrse el rumor que ella puede curar enfermedades. La verdad es y será un misterio; sin embargo, lo importante aquí es que esas pequeñas viven una vida sana llena de amor en familia. 
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