“Por favor, NO le pidan besos a mis hijos” Mira por qué nunca debes obligar a tus hijos a besar a alguien


Para educar a los niños es necesario respetarlos primero, hacerles ver que son personas capaces de marcar sus propios límites, por ello es importante reforzar su autoestima y enseñarles a decir “no” cuando estén ante una situación que represente peligro. Muchos padres consideran que es una falta de respeto a los adultos cuando un pequeño se niega a dar besos o abrazos, pero en realidad estamos dando un poderoso mensaje que puede afectarle el resto de su vida. 

Para plantear mejor la situación déjame preguntarte algo: ¿Te sientes obligado a saludar a un desconocido con un abrazo y un beso afectuoso? Supongo que tu respuesta será un rotundo “NO”. Entonces ¿por qué forzamos a nuestros niños a hacerlo? Te mostraré un interesante estudio respecto de este tema, ya que es muy importante que como padres, apoyemos a los pequeños para que crezcan seguros y puedan cuidarse de posibles situaciones de peligro. 

1.¿Qué señal envías a tus hijos al no dejarlos decidir sobre sus acciones?

Irene van der Zande en su campaña “Kidpower Teenpower Fullpower International” donde se empodera a los niños pequeños a defender su cuerpo comenta lo siguiente: “Cuando forzamos a los niños a someterse al afecto no deseado para evitar ofender a un familiar o lastimar los sentimientos de un amigo, les enseñamos que sus cuerpos en realidad no les pertenecen porque tienen que dejar a un lado sus propios sentimientos sobre lo que se siente bien para ellos”


En otras palabras, estamos enseñando a los hijos que su cuerpo no les pertenece y que deben sacrificar su instinto para complacer a otros, lo cual los puede poner en situaciones muy peligrosas cuando están en un entorno desconocido. La psicóloga Vinka Jackson, autora del libro para niños “Mi cuerpo es un regalo”, indica que nuestra tarea como padres y adultos es enseñar al niño a protegerse y a exigir respeto hacia su espacio personal, pues finalmente no son una extensión de nosotros sino seres humanos frágiles a quienes se debe proteger. 

2.Deja que tus hijos decidan cómo expresar su cariño

Una relación no puede ser forzada en ningún aspecto, incluyendo el afecto físico, por ello es importante que respetemos a los niños y reforcemos su capacidad de tomar decisiones acorde con su edad. 

Obligarlos a besar y abrazar a un adulto con quien no están cómodos tiene un efecto sumamente negativo en su autoestima y crea conflictos emocionales sobre lo que debe o no permitir. Esto de alguna manera les manda una señal emocional para dar afecto en busca de aprobación o aceptación de otros. 

Prácticamente esto enseña a los hijos que cualquier figura con autoridad puede hacer uso de su cuerpo para satisfacer ciertas necesidades afectivas; aunque suena exagerado, se comienza por poco y así como hay personas que con buena intención buscan el afecto de lo menores, existen otras que tratarán de abusar de ese poder para dañarlos. 

3.Fortalecen su autoestima imponiendo límites

Los niños pasan por un proceso de aprendizaje en el que comienzan a relacionarse con los demás. Este es necesario para que creen lazos afectivos con sus semejantes, ya sean familiares, amigos o compañeros de la escuela. Por ello es importante respetar la manera en que imponen sus propios límites, pues esto los prepara para tomar decisiones en un ambiente que no es del todo seguro. 

Hazle ver a tu pequeño que es una persona capaz de decidir sobre su futuro y sobre su cuerpo, fortalece su autoestima con palabras como “tú decides”, “¿quieres abrazar a tu tía?”, siempre consultado y ofreciendo opciones como saludar de mano o simplemente decir “hola”. Con ello el pequeño aprenderá que sus padres lo apoyan en su manera de relacionarse con los demás y fortalecerá su carácter. 

4.Protección contra el abuso

No significa que los niños que son obligados a abrazar o besar a sus familiares sean víctimas seguras de abuso, pero se puede crear cierta confusión en ellos, ya que algunos llegan a pensar que pueden ser utilizados para proporcionar amor o satisfacer lo que otros adultos le indican.

Un niño al que se le enseña a reprimir sus deseos será más propenso a sufrir una situación de abuso. La consejera de paternidad Jennifer Lehr dice al respecto: “El mensaje que un niño obtiene es que no sólo es su responsabilidad el estado emocional de otra persona, sino también que debe sacrificar su propio cuerpo para aumentar el ego de otro o satisfacer sus deseos de amor o afecto”.

Cuando un adulto impone y obliga a un niño a actuar contra su voluntad, lo hace vulnerable ante la presión de otros en el exterior. Este aprendizaje negativo puede repetirlo durante la adolescencia y marcarlo en la edad adulta. 

5.Niños demasiado expresivos y cariñosos

Contrariamente a este caso, hay pequeños que son mucho más efusivos y que demuestran su cariño de manera más abierta. Tampoco es necesario alarmarse, de igual manera debemos aprender a respetar la manera en la que el pequeño expresa sus sentimientos y su amor hacia su familia. 

Simplemente hay que tener más cuidado y enseñarle que hay situaciones que pueden ponerlo en peligro, las cuales debe evitar, mostrando autorrespeto y enseñando lo valioso que es guardar el espacio personal. 

Recuerda que nuestra responsabilidad es mantener a los pequeños a salvo, y esto lo podemos lograr apoyando sus decisiones desde temprana edad. ¡Ánimo! Hasta la próxima
Recomendados
Recomendados