Pedía limosna en la calle, pero una niña de 7 años le ayudó y hoy es un importante modelo


¨Yo soy feliz conmigo, porque me quiero mucho, pero no puedo ser feliz con la vida que tengo¨ fueron las palabras que un hombre de 55 años, José Antonio, conocido también como Josete, le dijo al dueño de una peluquería minutos antes de cambiarle la vida. La siguiente historia tuvo lugar en Palma, España, un franelero con más de 10 años pidiendo limosna, dirigiendo y cuidando coches, tiene una nueva oportunidad, a pesar de que la vida sea dura y puede llegar a hundirte en depresión, nunca es tarde y éste hombre ahora lo entiende. 



Gracias al buen corazón de la pequeña María, una niña de solo 7 años y que es sobrina del dueño de la peluquería La Salvajería, se pudo cambiar la vida de un hombre con pocas esperanzas, a pesar de su aspecto descuidado, con cigarro en mano, ropa desgastada, zapatos viejos, cabello largo y una barba que casi le cubre el cuello, este hombre siempre lleva una gran sonrisa y se ha ganado el cariño de muchos. Josete es todo un personaje en la zona que trabaja, lo conocen los restauranteros y clientes de años. No por nada lo llaman ¨El espíritu de la plaza¨. 




Josete, recuerda cómo cayó en el hoyo, los días fueron pasando y él seguía viviendo de lo que la gente le daba por cuidarles el coche, no le gustaba, pero necesitaba dinero para vivir, se convirtió en una rutina, desde las 8 de la mañana hasta las 10 de la noche, pensaba ¨¿Qué otra cosa puedo hacer?¨ Cuando menos lo imaginó los años ya eran una realidad y se notaban en su aspecto. 


¨Cerramos las persianas, para que cuando las volvamos abrir sea como si realmente se abriera algo más en mi vida¨ expresó Josete, ya una vez en la silla del salón, frente al espejo. Sin embargo, al abrirlas su sorpresa fue increíble, ¨¡No me van a reconocer, nadie en el barrio!¨. La felicidad se notaba en sus ojos, devolverle la fe a un ser humano, es tan fácil como prestarles un poco de atención. 

Luego de varios meses de haberse dado la transformación de Josete, por fin dejó de pedir limosna y su trabajo como cuida autos, ahora se dedica a modelar prendas de ropa diseñadas por marcas de la localidad y se convirtió en el modelo más importante de toda Palma. 


Así fue el momento: 

Si no puedes ver el VIDEO dale click AQUÍ

Recomendados
Recomendados