Mira el secreto que los japoneses usan para NUNCA sufrir enfermedades del corazón…


La taquicardia es la aceleración de los latidos del corazón y se caracteriza por mantenerse por tiempo prolongado. A diferencia de lo que ocurre cuando se presenta una arritmia, donde los latidos pueden pasar de ser muy acelerados a muy lentos y viceversa de manera repentina.

Es importante recordar que el padecer alguna molestia como la taquicardia puede resultar sumamente peligroso para nuestra salud, ya que puede ser el principal aviso de que estamos a punto de sufrir un infarto, por eso es vital que sepamos detenerla.


Gracias a la tecnología hoy podemos conocer algunos de los secretos mejor guardados por la medicina alternativa japonesa. 

Hoy te mostramos los secretos que ellos utilizan para NUNCA sufrir enfermedades del corazón. 




Cuando nos damos cuenta de que estamos experimentando alguna molestia en el pecho, lo primero que debemos hacer es mantener la calma.

Con agua fría.

Es muy importante que el agua que vamos a utilizar se encuentre muy fría, de hecho mientras más fría es mucho mejor. Utiliza un recipiente del tamaño de tu cabeza y llénalo con agua fría.

(también puedes hacer uso de algunos hielos para enfriar)

Ahora respira profundamente y sin expulsar el aire sumerge la cabeza en el recipiente con agua, basta con meter todo el rostro. Debemos permanecer en esa posición todo el tiempo que sea posible.

El agua fría estimula el correcto funcionamiento de los nervios que controlan nuestro ritmo cardíaco, nuestro cerebro dará la orden de que el sistema haga trabajar lento a nuestro metabolismo, conduciendo a una desaceleración de nuestros latidos.


Respiraciones profundas

Se trata del método más recomendado por los doctores. Todo los que tenemos que hacer es controlar nuestra respiración, al momento de inhalar lo hacemos profundamente, siempre tratando de tomar todo el aire posible y cuando sientas que ya no puedes más entonces exhalas rápidamente todo el aire fuera de los pulmones.

Repite el ejercicio todas las veces que sea posible durante un minuto. Automasaje en el pecho. Resulta sorprendente pero los masajes son muy eficaces y tienen un efecto relajante casi inmediato, además lo podemos hacer nosotros solos.

Auto-masaje en el pecho

Primero debemos recostarnos boca arriba, luego nos descubrimos el pecho y colocamos la palma de nuestra mano sobre el. Ahora con suficiente presión masajeamos toda el área, la intención es hacerlo con firmeza para poder estimular los tejidos internos.

El movimiento ideal es en círculos, como si tuviéramos un reloj marcado en el pecho, si lo realizamos adecuadamente bastará con un minuto para comenzar a sentir que nuestro ritmo cardíaco disminuye.

En determinado momento estas opciones pueden ayudarte a evitar un posible infarto. Sin embargo, recuerda que para conservar nuestro corazón en buen estado lo mejor es mantener un estilo de vida saludable, con ejercicio diario y visitando regularmente a nuestro médico de cabecera.

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