Los maridos estresan a las mujeres 10 veces más que los hijos. Mira cómo encontrar el equilibrio


¿De quién es la responsabilidad de los hijos? Obviamente de ambos padres, pues la tarea de educar, brindar cuidados, poner reglas y procurar el bienestar de los pequeños recae en la mamá y el papá. Todo suena muy bien en teoría, pero la mayoría de las veces, es la mujer quien se echa toda la carga de los quehaceres del hogar y el cuidado de los hijos, y en casos más extremos, también aporta a la economía del hogar. 

Me llama mucho la atención cómo el papel de la mujer ha evolucionado en la sociedad moderna, en contra del de muchos padres que solamente se limitan a pasar cierto tiempo al cuidado de los hijos, pero dejan a su esposa el resto de las actividades. Todo esto resulta en una gran cantidad de estrés hacia una de las partes 

1. Las mujeres se estresan más por su marido que por los hijos

De acuerdo al portal estadounidense www.today.com las madres trabajadoras se sienten mucho más estresadas por el poco apoyo que reciben de sus esposos. En una encuesta a cerca de 7000 madres, el 46% afirmaron que la actitud infantil del marido resulta más estresante que cuidar a sus hijos. Todo esto, porque no sienten que su pareja tenga la madurez emocional para lidiar con los asuntos de paternidad, ya que constantemente compiten con los hijos por la atención de su mujer. 


El estrés al que las mujeres trabajadoras y madres de familia se enfrentan se incrementa por las labores del hogar, como limpiar, cocinar, lavar la ropa y el aseo general, el cual por lo regular, es visto como una actividad propia de la mujer, por lo que muchos hombres no se sienten con la responsabilidad de ayudar en dichas tareas. 

2. Falsas expectativas

Se supone que cuando se tiene una pareja es necesario el apoyo mutuo en cualquier situación, cosa que muchas mujeres no sienten cuando llegan los hijos. La falta de comunicación y las expectativas que tenían respecto de su pareja eran dos problemas muy graves que no se habían resuelto durante el matrimonio, por lo tanto la mayor carga la llevaban las mujeres. 

“A veces siento que soy el único adulto en la casa. Mi esposo y mi hija compiten por mi atención”. Así planteó una de las madres que participó en la encuesta mencionada anteriormente, quien sentía que debía partirse en mil pedazos para cubrir las necesidades de todo el mundo. 

“Siento que estoy descubriendo mucho sobre la paternidad por mi cuenta, sin el apoyo de mi esposo. Eso me estresa porque si algo sale mal, siempre es mi culpa”. Esto demuestra que para resolver dicha problemática, es necesario que se realicen acuerdos entre marido y mujer antes de la llegada de los hijos, para que se repartan las responsabilidades de forma equitativa y así evitar conflictos entre la paternidad y el matrimonio.

3. El estrés del matrimonio más el de la paternidad

Mantener una relación equilibrada y estable es una tarea compleja por sí sola, pero agregamos ahora la responsabilidad de los hijos: tanto el cuidado como la educación, los límites y la disciplina, es lógico que todo se saldrá de control. 

Para poder vivir en un ambiente pacífico y lleno de armonía, es necesario resolver los conflictos personales y del matrimonio de manera asertiva y que las responsabilidades sean equitativas. Trabajen como un equipo y verán que la convivencia en pareja será más fácil.

4. Los padres también se sienten poco reconocidos

En el año 2012 se realizó una encuesta similar a los padres, en la cual ellos expresaron que a pesar de que cada vez se involucran más en las actividades de los hijos, los cuidados y la educación, sentían que eran poco reconocidos por sus esposas. 

Lo que ellos buscan es únicamente un poco de reconocimiento, un par de palabras amables de agradecimiento, para sentirse más integrados e involucrados en la dinámica de crianza. Este fue el sentir de 1500 padres de familia. 

5. ¿Cómo encontrar un equilibrio?

No es necesario repartir culpas, simplemente hay que tomar en cuenta que tanto hombres como mujeres deben asumir su papel como padres de familia, proveedores, protectores, cuidadores y educadores de los hijos. El detalle para lograr esa convivencia saludable y apoyarse mutuamente es la comunicación, pues es necesario dejar en claro las responsabilidades que cada uno tendrá, así el estrés no será mayor para una de las partes. Aquí te comparto unos consejos:

● Hay que expresar nuestro sentir cuando sea necesario. Si tú eres una madre trabajadora que siente frustración y no te sientes apoyada por tu pareja, habla con él, plantea de qué manera pueden cooperar para que ambos puedan disfrutar un tiempo de descanso. 

●No hagas reclamos sin solución, aunque a veces la frustración nos gane, es bueno tomar siempre un poco de tiempo para calmarse, reflexionar y ser propositivos. 

● Tomen en cuenta las necesidades de sus hijos sin descuidar sus compromisos como pareja, el matrimonio no tiene que ir peleado con la responsabilidad de ser padres. Sean considerados entre ustedes, pues eso fortalecerá su lazo matrimonial. 

Aprendan a trabajar en equipo, tanto en la paternidad como en el matrimonio, pues de esa manera lograrán sentirse plenos. ¡Ánimo! Hasta la próxima
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