Era considerado el niño más gordo del mundo, no creerás cómo luce hoy a los 15


¿Un bebé prematuro de 5 kilos y medio? Durante el embarazo, la madre de Jacob Miller, notó que su barriga creció de forma considerable los primeros meses, incluso llegó a pensar que se trataba de gemelos, sin embargo, el ultrasonido decía lo contrario, a los 7 meses hubo una complicación, la madre terminó en emergencias, debido a un sangrado inesperado y dolor en el vientre, dos horas después, el bebé nació por medio de una cesárea. Pero…



Quedaron impactados cuando la báscula marcó que el sietemesino pesaba 5 kilos y medio, aunque lucía como un lindo regordete, la situación era más grave de lo que parecía, el niño nació con obesidad mórbida. 




Lo alarmante es que conforme fueron pasando los años, Jacob fue aumentado 45 kilos por año, tanto que a los 15 años ya pesaba ¡320 kilos! ganándose el título del niño más gordo del mundo. 


Esta enfermedad no sólo fue la causa por la que lo atacaban en la escuela, también provocó complicaciones en su salud. Le era imposible caminar dos cuadras, sin que se le bajara la presión. Los dolores de cabeza eran parte de todos los días y prácticamente se quedaba dormido en cualquier lugar. 


Los médicos, aseguraban que se tenía que hacer algo cuanto antes, pues los cuerpos humanos no están diseñados para soportar tanto peso, era necesario intervenir o difícilmente el chico llegaría a los 18. 


Así que especialistas del Hospital Infantil Cincinnati decidieron someterlo a un régimen alimenticio estricto, para que perdiera por lo menos 35 kilos. La solución era hacerle un “Bypass” gástrico, es decir, reducir su estómago. 


Fueron más de 3 horas en quirófano, pero afortunadamente lo lograron, redujeron el tamaño de su estómago, dejándolo como el tamaño de su puño, pero esto apenas empieza, tiene que seguir una dieta y ejercitarse. Lo bueno de todo, es que su familia lo ha apoyado en todo momento. 


En tan sólo 3 meses ya perdió ¡70 kilos! lo que ha llenado de orgullo a su familia y amigos, pero nada es más gratificante que ver su sonrisa de nuevo.  “Ahora me siento feliz, podré jugar como el resto de mis compañeros, incluso puedo subir al coche sin problemas” Comentó Jacob. 

Fueron varias veces las que se quedó en casa, por miedo a burlas, después de unos kilos menos, se atrevió a invitar a una chica a uno de los bailes. ¡Todo un campeón! 


¿Cuál es tu excusa? Este chico ha demostrado que sí se puede ¿Por qué tú no?

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