Cambio a su mujer por otra más hermosa y la vida le da una grandísima lección…


Aunque todos amamos las historias de amor, lamentablemente estas no siempre terminan como esperamos... Así lo vivió Greg Sherman, un hombre de Oregon, Estados Unidos, que ha causado una revolución en las redes sociales sobre lo que ocurrió cuando cambió a su esposa por otra más joven y "más guapa". 

Sobra decir que a nadie le gusta admitir cuando se equivoca, pero Greg estaba tan impactado por la lección que le dio la vida que no podía quedarse callado.


Greg llevaba tiempo pensando en que su esposa ya no era a mujer de la que se había enamorado. Anne, la mujer que había elegido para compartir la vida, había subido varios kilos, su piel ya no era firme como antes, tenía celulitis, estrías, y esos molestos rollitos que se acumulan en la cintura y se escapan por arriba del pantalón. A eso, se le agregaba que Anne no se arreglaba el cabello y casi siempre andaba sin una gota de maquillaje en el rostro, en cuanto a la ropa, nada de lo que usaba le favorecía.

Con todo esto en la cabeza, no fue difícil que Greg se emocionara cuando Patricia, la encargada del departamento de Recursos Humanos le invitó a comer. Ella cuidaba mucho su imagen personal, lucía unas faldas estilo lápiz que revelaban sus piernas bien torneadas, se notaba que iba al gimnasio y cada dos semanas iba al salón a retocarse el tinte de cabello, su maquillaje era impecable. Las invitaciones continuaron y luego de un beso, Greg decidió dejar a su esposa por Patricia.


Anne no pudo contener las lágrimas cuando Greg le pidió el divorcio, pero sabía que no podía hacerlo cambiar de opinión, por las noches lloraba hasta quedarse dormida y aunque su esposo la escuchaba, seguía firme en su decisión.


Finalmente Greg se fue de la casa, cada dos fines de semana veía a sus hijos y justo el día que se cumplía un año de haberse ido, cuando fue a recoger a su hijo menor para llevarlo a un partido de beisbol, se sorprendió por la mujer que se lo entregó. Sin duda era Anne, pero lucía más hermosa que nunca.

Ella estaba radiante, había perdido peso y su cabello lucía bellísimo al caer sobre sus hombros, tenía un labial rosa coral que hacía destacar sus labios carnosos. Ahí Greg recordó que esos rollitos y estrías que tenía Anne habían sido producto de sus embarazos, que nunca se arreglaba así porque siempre andaba ocupada cuidando a los niños y a él, que subió de peso por dejar de ir al gimnasio y dedicarse de lleno al cuidado del hogar...lo peor que le había pasado a Anne, o más bien lo que acabó con ella era su amor por Greg y ahora, ella lucía espectacular mientras que él se sentía miserable.

La relación con Patricia sólo duró algunos meses y ahora, Greg compartía su historia para prevenir a otros hombres de no cometer su error y dejar ir a una mujer de verdad. Admite que le faltó reconocer el valor que tiene ser ama de casa y que por su error, Anne supo reconocer que no necesitaba a nadie más para que la cuidara, más que a ella misma para ser feliz.

Hoy Greg sabe que una verdadera mujer no se hace notar por sus medidas perfectas sino por su carácter.
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