7 cosas que tus hijos quieren que sepas antes de separarte de tu pareja. Evítales el sufrimiento


Cuando el amor se ha convertido en una rutina destructiva, llena de tragos amargos, de infidelidades, malos tratos, gritos y pleitos irreconciliables, lo mejor que una pareja puede hacer es dejar de hacerse daño y continuar por caminos separados, pero ¿Qué pasa cuando hay hijos de por medio? Lamentablemente son ellos siempre los más afectados por este tipo de pleitos familiares llenos de gritos y violencia verbal, pero también sufren muchísimo cuando llega el inevitable divorcio. 

Hoy es muy común que los padres se separen cuando los hijos son aun muy pequeños, algunas veces los pequeños no tienen ni los 8 años cuando esto ocurre, por lo que llegan a pensar que son en parte responsables por los pleitos y lo que se está viviendo. Para ello es necesario tomar en cuenta que los hijos, no por ser pequeños son incapaces de comprender la situación, sino todo lo contrario, y debemos considerar algunos puntos en los que podemos ayudarles mientras pasa todo este difícil proceso de cambios. 

La sinceridad para tratar el asunto es crucial, nunca mentirle al niño y decirle que “no pasa nada” porque evidentemente no es así, y por supuesto siempre tratar de evitar los gritos y peleas delante de ellos. Quizá tus hijos no comprendan aún como es que las dos personas mas importantes en el mundo para él estarán alejadas, pero si tomas en cuenta lo siguiente, puedes ayudar a tu hijo a superar esta difícil situación.


1. El miedo al cambio

Los niños necesitan un ambiente seguro y sano, con una familia amorosa que les haga sentir queridos, la estabilidad y los hábitos, así como una dinámica familiar funcional, es elemental para que un pequeño se desarrolle correctamente, cuando esto se pierde, es decir cuando los padre se separan, esa rutina se ve afectada y llegan los miedos. 

Toma en cuenta que dependiendo su edad, tardará en asimilar el cambio tan grande que está viviendo, pero con amor, comprensión y mucha orientación, podrá superar este evento tan complicado.

2. Entiende que ellos sufrirán tanto como tú

Los niños crecen con la idea de que sus padres estarán para siempre juntos, incluso en la escuela se les muestra a los pequeños que la familia está compuesta por madre, padre e hijos, por ello sufre al saber que esa estructura familiar tendrá grandes cambios. Ellos sufren al sentir la impotencia de no poder decidir, pues quisieran que ambos padres siguieran juntos. Tal vez para ti sea liberador separarte de tu pareja, pero no lo es para los niños.

3. Explícales la situación

Los niños tienen derecho a saber que es lo que ocurre, el explicarles de manera concreta y de acuerdo a su edad la situación, los hará sentirse incluidos y no tendrán la incertidumbre de ver que de repente su papá no llega a casa o duerme en el sofá en lugar de ir su recámara por las noches. 

Siempre es mejor que sepan a lo que se enfrentan y que los padres planteen la posibilidad del divorcio a los hijos, para que ellos no se sientan culpables o traicionados.

4. Pueden presentar cuadros de depresión

Muchas madres o padres se alteran al ver los cambios de humor repentinos de los hijos, por supuesto que es difícil ver el sufrimiento de las criaturas, pero es muy común entre los niños de padres divorciados, muchas veces bajan sus calificaciones, duermen mucho, lloran sin motivo aparente y se vuelven aislados. Pero es la manera e que viven su duelo, por supuesto que siempre hay que estar al pendiente de ellos para que logren cerrar este ciclo y comenzar nuevamente. Dependiendo de la intensidad de sus conductas, los padres pueden llevar a sus hijos a terapia para facilitar su sanación. 

5. Los niños siempre preguntarán por el padre ausente

Aunque los hijos reciban el amor de su madre, necesitan el cariño y la orientación de su padre o viceversa, ya que para ellos lo ideal es tener los consejos, el amor y la atención de los dos. Parte de su proceso de adaptación será el preguntar por el padre ausente, no le vayas a negar el contacto con tu ex pareja, después de todo, son sus hijos también. Es bueno dejar que los niños reconecten con la figura a la que ya no ven todos los días, y así aprendan a tener una convivencia sana con ambos padres. 

6. Llevar una buena relación con la ex pareja es bueno para los hijos

Aunque no te guste la idea, tu expareja siempre será una parte importante en la vida de tus hijos, y sobre todo cuando los niños son pequeños, es importante darles su lugar y evitar hacer comentarios negativos que dañen la imagen que tienen los hijos de sus padres. Demuéstrale a tu pequeño que no importa que ya no estén juntos, siempre se puede llevar una relación civilizada de respeto y tolerancia, pues si hablas mal de tu ex pareja, lo único que provocarás será crear mayor confusión sobre la situación.

7. Jamás los obligues a que “escojan” a uno de sus padres

Para ellos ambos padres son igual de valiosos, ellos los aman por igual y no es justo que los adultos no respeten ese derecho que tienen los niños de disfrutar de sus padres. No busques poner a tu hijo en contra de su padre o madre, recuerda que las diferencias personales que tuvieron en su relación, no tienen nada que ver con la paternidad o maternidad. Aprende a manejar tu coraje y frustración de manera que no afecte a tus hijos. 

Los hijos no tienen la culpa de las decisiones que tomen los adultos, por ello es importante darles su lugar, su espacio y sobre todo tratarlos con mucho amor para que a pesar de la difícil situación puedan crecer felices compartiendo importantes momentos con ambos padres. 

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