5 problemas que necesitas superar para que tu matrimonio sea para siempre. Sí es posible


Cuando una pareja se casa asume que está preparada para afrontar distintas situaciones, pero hay algunas que no ven venir y entonces surgen los problemas, pues no siempre saben lidiar con ellas de la mejor manera.

Hoy queremos compartir contigo 5 problemas que suelen ser comunes en los matrimonios. La idea es que puedas enfrentarlos de manera positiva antes de que se den o si ya están presentes. No te sientas mal porque que han aparecido, todas las parejas sufren altibajos en su relación, pero si lo deciden pueden construir un amor duradero. 

En sí las soluciones que te propondremos son muy sencillas, basta con tranquilizarte y pensar claramente lo que harás para ordenar tus ideas. Estas son nuestras sugerencias ante los conflictos más comunes en un matrimonio: 

1.- La suegra

El investigador John Gottman, experto en vida marital, ha señalado que el conflicto entre esposas y suegras se da porque ambas compiten por la atención del esposo-hijo. 

Para solucionar este conflicto lo primero es hablar con tu esposo y decirle cómo te sientes, para que ponga límites a su madre. Tu suegra debe entender que su hijo ahora está formando una familia y que tú eres su prioridad, aunque no por eso dejará de amarla. Haz un esfuerzo por llevarte bien con ella, recuerda que todo lo hace motivada por el amor que siente hacia su hijo. Si ve que tu marido te respeta ella también lo hará. 

2.- El manejo del dinero

Es común que los recién casados sufran a la hora de equilibrar los gastos, tanto por lo que cada quien aporta como por lo que se gasta. 

Lo primero que queremos recomendarte es que identifiquen quién de los dos es mejor administrador, no necesariamente es quien gana más. 

Después de ahí elaboren un presupuesto de lo que necesitan y traten de ahorrar por lo menos el 20% de sus ingresos para emergencias o gastos inesperados. Den prioridad a los gastos fijos, las compras necesarias y urgentes, después pueden considerar los gustos personales o algún ahorro especial. 

Les recomendamos tener una cuenta bancaria conjunta para los gastos principales y depósito de ahorros, también cuentas individuales para su dinero personal. De esta última podrán gastar lo que quieran sin cuestionarse. 

Aquí queremos aclarar que aunque una de las dos partes esté dedicada al hogar, también puede decidir sobre la forma en que se administra el dinero con el que cuentan. El derecho es de ambos, porque se trata del bienestar de la familia. 

3.- Las tareas del hogar

Aunque los tiempos han cambiado, las suelen realizar la mayor parte del trabajo doméstico. Un estudio de la Universidad de Michigan demostró que por cada 7 horas de trabajo en el hogar de la mujer, el hombre sólo realizaba una. 

Te proponemos que platiques el tema con tu esposo, que hables de lo importante que es para ti su ayuda y que repartan las tareas, habrá cosas que uno disfrute más que el otro y podrán complementarse bien. Si tienen niños pueden incluirlos en la actividad, así a nadie se le carga la mano y tienen más tiempo para disfrutar en pareja o en familia. 

El estudio del especialista John Gottman comprobó que cuando las parejas se dividen las tareas del hogar, tienen una vida más satisfactoria en todos los sentidos. Al involucrarlo, tu esposo valorará más tu esfuerzo y se sentirá parte importante del hogar.

4.- Los niños

Estas bendiciones nos alteran la vida, claro que cuando llegan nada vuelve a ser igual, pero esto no quiere decir que solamente de los dos deba llevar toda la responsabilidad. 

Habla constantemente con tu esposo para que ambos estén de acuerdo en la crianza de los niños y su cuidado, procura que pase tiempo a solas con ellos para fortalecer sus vínculos y apóyense de manera que ambos tengan tiempo a solas para relajarse. Recuerda que papás felices tienen hijos felices. 

5.- La dinámica en la cama

Al principio todo es fabuloso, pero puede que con el paso del tiempo te des cuenta de que no estás completamente satisfecha o de que a tu esposo algo le falta. Todo tiene solución y lo mejor es hablar este tema en forma clara, platiquen qué se les antoja probar, disfruten algo nuevo, dile qué te gustaría hacer y escucha lo que él quiere también. Después de todo estás hablando con tu esposo, con tu mejor amigo, ¿por qué te daría pena? Esto es por el beneficio de ambos. 

No olvides que la base de cualquier relación es la comunicación. Habla con tu esposo de las cosas que te inquieten cuando tenga tiempo y puedas disponer de toda su atención, expresa lo que sientes y escucha sus opiniones. El diálogo será la guía para tener una relación sana y duradera. 

Recomendados
Recomendados