20 productos chinos que prueban por qué el Papa nunca los ha visitado…


Todos hemos pasado por ese momento en el que deseamos que una grúa venga a levantarnos de la cama porque de plano no tenemos ganas de ir a trabajar, nos transformamos en un ¨zombie¨ que hace como que trabaja y es cuando terminamos cometiendo errores que hasta nos cuestan la vida… Bueno tal vez no tanto, pero sí una buena regañada, faltas administrativas o hasta un cambio de empleo obligado. Algo así: 



Veamos cuál de todas estas situaciones te han pasado: 

1. ¡Vaya! Quién diría que Dora le iba entrar duro a los cigarritos de la ¨felicidad¨. 


2. ¿Acaso no se necesita saber leer para ser cartero? 




3. ¿Qué tan complicado era sólo poner el número 4? 


4. Y así fue como ese empleado arruinó la infancia de un pequeño. 


5. ¡Por Dios! ¿Estaba drogado? Hasta un niño de 5 años lo hubiera notado. 


6. ¿Es en serio? ¿Qué fue lo que aprendió este empleado? Algo tan simple como que las botellas amarillas van en la caja de los limones amarillos ¿por qué vida, por qué? 


7. Como cuando el papá quiere sorprender a mamá, pero termina arruinando la casa entera. 


8. ¿Me quieres ver la cara de idiota? Este no es el mismo cono del anuncio.


9. En fin, lo importante es lo de adentro. 


10. ¿Alguien tiene un problema de dislexia? 


11. No se le pudo ocurrir un lugar mejor para esa banca ¡Qué bárbaro! Me arrodillo ante la persona que lo hizo. 


12. Como cuando Pikachu se transforma y tú ni en cuenta. 


13. ¡Genial! Que los niños vayan viendo como es eso de andar borrachos. 


14. ¡Qué inteligencia! Pura calidad. 


15. A lo mexicano ¡Cómo no! cabe porque cabe.


16. A fin de cuentas ¿Quién lo va notar? 


17. Como cuando tu esposa está presionando para que llegues a la casa y tú pues… Escribes como Dios te dio a entender. 


18. La persona que quieres que haga tu cocina. 


19. No pues sí ¡Batman! 


20. Cuando quieres que a tu jefe le hierva la sangre.



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