15 cosas que de niña ODIABAS hacer y que hoy amas. La 3 te hará morir de risa…


¿Dónde quedó aquella niña que era feliz con sólo soplar burbujas? De pequeñas no queríamos crecer y convertirnos en nuestras madres, sin embargo la vida adulta y las responsabilidades se han encargado de decirnos todo lo contrario. La gente cambia, y eso que te volvía loca cuando eras una chiquilla ahora no te hace ni cosquillas; comemos, bailamos y nos comportamos completamente diferentes. Pero ¿hay algo mejor que ser libre y hacer lo que se te antoje? 



Estas son las cosas que juraste nunca hacer y que ahora te salen de forma natural: 

1. El sólo hecho de pensar que tú y un niño podrían estar a 5 centímetros te provocaba vómito instantáneo; ahora no te importa besar sapos para encontrar al príncipe. 


2. ¿Ir a comprar calzones o ¨bras¨ con tus tías? ¡Qué horror! Ahora puedes durar horas buscando los mejores ¨modelitos¨. 




3. No hay nada peor que ser niña y recibir ropa de regalo… De grande entiendes lo equivocada que estabas cada cumpleaños o en Navidad. 


4. De niña pensabas: ¿quién demonios inventó la escuela? Hoy darías todo por estar en un pupitre y no en la oficina. 


5. De pequeña odiabas estar sola porque te aburrías, ahora agradeces el tiempo a solas. 


6. ¿Por qué las mujeres grandes pierden tanto tiempo maquillándose? Ahora lo vives. 


7. ¿Comer sanamente? Verduras y caldos te los daba tu madre para castigarte. Ahora lo haces porque necesitas ponerte en forma. 


8. En tu infancia la mayor actividad física que tuviste fue caminar por el control de la televisión, pero ahora sabes que necesitas hacer algo por tu corazón. 


9. ¨Nunca seré como mi mamá¨. Eso pensabas antes de escucharte repetir sus mismas frases. 


10. ¿El amor? ¡Asco! Jurabas que nunca te ibas a enamorar. Disculpa, ¿cuántas veces dices que te han roto el corazón? 


11. ¿Lavar, planchar y limpiar? ¡Para nada! Por eso ibas a tener sirvienta; lo que no sabías es que serías tú misma. 


12. ¿Qué tal te va en la cocina? ¿Recuerdas aquellos platillos que inventaba tu madre? ¡Exacto! Como eso que comiste la semana pasada, cuando sólo tenías un poco de pasta y huevo. 


13. ¿Creías que toda la vida ibas a usar pantalones cortos y blusas con escote? ¡Bienvenida a la realidad! 


14. Si había algo que te hacía hervir la sangre era que tus padres te mandaban para todo. Algo parecido a lo que hace tu jefe.  


15. ¿Algo a lo que temías más que a la chancla de tu mamá? Sin duda era el cepillo y cómo te dejaba los ojos ¨de chinita¨. Esperabas el día para andar sin peinarte. ¿Ya sucedió?


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