12 señales alarmantes de tu cuerpo que NO debes ignorar.


Si hay algo perfecto en este mundo, sin duda es el cuerpo humano. La manera en que están interrelacionadas cada una de sus partes es impresionante, y aunque a veces no nos demos cuenta el organismo nos grita si algo anda mal. Es decir, lo que es obvio para los médicos, para el resto de las personas es un simple malestar que va a pasar, ¡cuidado! Hay reacciones que debemos tomar en cuenta para no terminar en terapia intensiva, de acuerdo con la doctora Susan Babbel…



El cuerpo tiene la capacidad de una máquina, pero la sensibilidad de una rosa. Susan Babbel, psicóloga y especialista en cuadros depresivos, sostiene en la ¨Teoría Babbel¨ que el dolor físico está advirtiendo a la persona que debe resolver un problema emocional. 



Genial.guru elaboró las siguientes imágenes que representan de una manera más clara dicha teoría: 

1. Dolores de cabeza.


¿Te has exigido demasiado los últimos días? Tienes que bajar dos rayitas a tu intensidad en el trabajo o en la escuela, deja de preocuparte por cosas que no puedes solucionar, ¡libérate! por lo menos una hora al día; es necesario que despejes tu mente o el dolor no se irá. 


Haz un tiempo para ti, donde no existan las preocupaciones, ¡te lo mereces! Créeme, eso hará la diferencia. 

2. Molestia en el cuello. 


¿A quién no has perdonado? Ese dolor insoportable en el cuello se debe al rencor que guardas a una persona o a ti mismo por no haber cumplido alguna meta. 


Quererse a uno mismo no es nada fácil, pero puedes empezar poco a poco. En primer lugar no te tomes nada personal, deja que las cosas fluyan, no le vas a caer bien a todo el mundo y no pasa nada, enfócate en lo que tú quieres y aprende a ser más tolerante. 

3. Dolor en los hombros. 


¡Atrévete! Nunca vas a descubrir qué pasará si no lo intentas; esa presión que sientes en los hombros es la señal de que ya no puedes con tanta carga emocional. Sólo hay de dos: lo intentas y ves qué pasa o lo dejas por la paz. 


Se vale apoyarte con los amigos, contar las penas nos da alivio. Además, no olvides que una segunda opinión siempre es mejor. 

4. Dolor en la parte superior de la espalda. 


¿Hace cuánto tiempo que no sales con amigos? Deja de encerrarte en tu mundo y date el tiempo de convivir, si te la pasas con tu actitud de que ¨nadie te quiere¨ tu espalda te lo hará saber. 


No es tan complicado convivir con las personas. Deja que te quieran, sal y disfruta, divertirse no es tan malo. 

5. Dolor en la parte baja de la espalda. 


¡Deja de pensar en el dinero! Es claro que todos lo necesitamos, pero si quieres un respiro para tu espalda, no des tanta importancia a lo material. 


Hay cosas más importantes que el dinero. ¿Hace cuánto que no visitas a los abuelos? ¿Cuándo fue la última vez que comiste con tus padres? ¿Qué tal una buena charla con tu hermano? Escuela y trabajo no son todo en la vida. 

6. Dolor de codos. 


¿Huyes de los compromisos? Tienes miedo a ser rechazado o que las cosas no salgan como las planeas, por eso prefieres estar huyendo, pero el dolor en tus codos lo grita. 


Nadie dijo que la vida es color de rosa, pero a pesar de los malos ratos es lindo vivir un nuevo día. No lo hagas más complicado, relájate y no pierdas el tiempo discutiendo. 

7. Dolor en las manos. 


Está bien que de vez en cuando te des tiempo a solas pero no exageres. Todos necesitamos de una buena compañía. El dolor de tus manos significa que hay que salir con los amigos. 


¿Por qué te cierras a lo nuevo? Tal vez esa persona que siempre te saluda a diario quiere ser tu amiga, pero con tu actitud de soledad la ahuyentas. 

8. Dolor en la cadera. 


¡Despierta! La vida no es un cuento de hadas perfecto. Hay cosas que van a salir mal y no hay por qué temer. Te aferras a que todo tiene que ser igual, pero un cambio no te hará daño. 


Todo cambia de la noche a la mañana, ese es el chiste de la vida. Haz lo importante hoy y que pase lo que tenga que pasar. 

9. Dolor en las rodillas.


Hay que bajarle un poco a ese ego, está bien que sintamos admiración por nosotros mismos pero hay más gente; no podemos ser el centro de atención siempre. 


Ni eres un rey ni las personas tienen por qué estar a tus pies, los demás también merecen que los escuchen, haz tu labor del día y ayuda a esa persona que tienes al lado. 

10. Dolor en las pantorrillas. 


¿Eres de las personas a quienes les hierve la sangre cada que alguien se acerca a tu pareja? ¿No soportas que tu mejor amiga salga con otra? Todos esos celos se convierten en dolor para tus pantorrillas. 


A ver, ¿por qué esa persona está contigo? Confía un poco más y no te alteres por cosas insignificantes. Al final de cuentas la verdad siempre sale a la luz, ¿para qué te preocupas? 

11. Dolor en los tobillos. 


No te tires al olvido. Está bien que hagas cosas por los demás, pero toma en cuenta lo que tú quieres hacer. ¿Hasta cuándo vas a seguir aplazando tus planes? 


¿Cuándo fue la última vez que tuviste tiempo para ti? Compra esos zapatos que querías desde hace mucho, visita el restaurante nuevo o camina por ahí. 

12. Dolor en los pies. 


¿Por qué quieres parar? El dolor en los pies es la orden que recibe tu cerebro cuando tienes miedo a realizar algo. Si sientes que has fallado o que ya nada tiene sentido, te dolerán. 


No eres una máquina que sólo se activa para trabajar y apagarse. Hay muchas otras cosas que pueden enriquecer tu día: sentir los rayos del sol, la brisa en la cara, el abrazo de tus seres queridos o disfrutar de tu postre favorito. La felicidad está ahí, sólo hay que dejarla entrar. 

¡Deja que las cosas fluyan! Tu cuerpo te lo agradecerá.

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