Sufrió terrible accidente y quedó desfigurada. Un doctor mexicano hizo un milagro con ella…


La pequeña Meredith Allison se ha convertido en un verdadero ejemplo de vida, y es que hace más de un año fue víctima de un terrible accidente automovilístico por el cual estuvo a punto de perder el lado izquierdo de su rostro.

Afortunadamente el tiempo pasó, y parece que la valiente niña de tan solo siete años ha logrado superar por completo lo ocurrido, hoy la podemos ver sonriendo todo el tiempo.


Lo único que quiere es luchar porque su gran sueño se vuelva realidad…



Gracias a una difícil operación de emergencia realizada por los doctores Elizabeth Rodríguez Rojas, Raymundo Priego Blancas y Anabel Villanueva Martínez, del Centro de Microcirugía del Hospital General. Meredith pudo salvar su rostro y actualmente ya se encuentra 100% rehabilitada. Ahora solo restan algunas operaciones más con fines únicamente estéticos. Pero su recuperación no ha sido un proceso sencillo, ya que la pequeña tuvo que pasar por cuatro largas y difíciles operaciones más, que representaron un costo de 5 millones de pesos.


Luego de un largo periodo de recuperación llegó lo más difícil, Meredith tuvo que enfrentar su vida diaria, regresó a la escuela y finalmente pudo reencontrarse con su mejor amiga, Alondra.

“Ahorita mis clases favoritas son matemáticas y español, pero me gustan más los números”, por eso de grande quiere convertirse en maestra. “Haré que mis alumnos sepan sumar y restar y también se entretengan, eso es lo que más me gustaría”.

La madre de la menor, Miriam Cruz, destacó que su hija nunca pierde el tiempo, incluso en su proceso de recuperación aprovechó para aprender a leer y escribir, así pudo regresar a la escuela y estar al corriente de sus compañeros. También compartió su alegría, pues ha sido testigo de una enorme evolución en su pequeña.



“A ella le encanta ir a la escuela”, dijo.

“A veces nos quejamos de las instituciones de salud pública, quizá por los tiempos de espera, pero tener seguridad social es una bendición, cuando escuché el costo aproximado de la cirugía, pensé en qué es lo que habría hecho sin ISSSTE, y me pregunto lo mismo por todos aquellos que no están afiliados a algún sistema de seguridad social”, concluyó la madre.


Antes de despedirse Meredith envió un mensaje a todos los niños, los invitó a sonreírle a la vida y a ser valientes como ella lo ha sido hasta ahora.



“Estoy lista para cumplir mi sueño, ser maestra cuando crezca y hacer que los niños aprendan y se diviertan al mismo tiempo”, es el mensaje con el que se despide la valiente Meredith.
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