Mira por qué debes despedirte de tu hijo cuando sales de casa aunque se quede llorando…


Cuando la responsabilidad de ser padre primerizo ha llegado, aún hay muchas cosas que se desconocen en cuanto a la crianza y educación de los hijos, aunque intentamos hacer lo posible para que los pequeños no sufran y tengan lo mejor de nosotros, ya sea cariño, amor, comprensión y sobre todo nuestro tiempo, a veces es imposible quedarse en casa todo el día, ya que hay otras obligaciones por delante, un ejemplo de ello es el trabajo. Hoy existen muchas familias en las que tanto el papá cómo la mamá aportan ingresos económicos al hogar, así que los pequeños se quedan al cuidado de alguien más y cuando llega la hora de despedirse de los padres, comienzan los cuestionamientos y sobre todo el inevitable llanto. Es obvio que los niños hayan creado conexiones sumamente fuertes y lazos muy cercanos hacia su madre, además que el instinto de los pequeños les indica que la protección y el refugio que necesitan está en los brazos de esa maravillosa mujer. 


Sin embargo, muchos padres prefieren evitarse la angustia que provoca el alejarse de los niños antes de salir de casa por algún compromiso al cual los pequeños no pueden asistir, y en lugar de despedirse y verlos llorar ante su partida, deciden escabullirse hacia la salida para no ver las lágrimas corriendo por las mejillas de su pequeño. Sin embargo el esconderse y no explicarle al niño la situación, solamente creará inseguridades y la duda de ¿Volverá mamá? ¿Por qué desapareció como por arte de magia? Ahorra ese dolor a tus hijos, deja a un lado el egoísmo y no por evitarte el pesar de verlos llorando, les provoques desconsuelo a ellos. 



Permíteme puntualizar las ventajas que tiene el despedirte de tus hijos, pues aunque el día de hoy te parezca algo cruel y doloroso, con el paso del tiempo les enseñará una valiosa lección. 

Llorar cuando los padres se van de casa es una conducta completamente natural

Por supuesto que es difícil ver partir a esa persona que le brinda amor, protección y fortaleza. Lo más saludable y natural para el pequeño es llorar ante una situación que le causa inseguridad y ansiedad; muchos padres confunden esta actitud con un simple berrinche, pero no se trata de eso, recuerda que tu hijo no está familiarizado con el concepto de un trabajo, así que en su mundo resulta incomprensible el hecho de que debas salir de casa y apartarte de su lado, pues de cierta manera se siente abandonado, ya que no sabe si su madre o padre volverán. Pero el desaparecer y huir de repente es lo que genera mayor desconcierto en los niños, ya que para ellos resulta aún más extraño y terrible el sentir que mamá estaba a su lado y que luego desapareciera por arte de magia.

No importa la edad que tenga tu pequeño, siempre dale un beso, un abrazo y una explicación de que debes irte un rato a cumplir con ciertas obligaciones pero que regresarás a tiempo para la cena. 



El sufrimiento de tu partida les enseña a explorar sus emociones

Recuerda que los niños están aprendiendo la manera en la que funciona el mundo, algunos reaccionan diferente ante la partida de sus padres, unos lloran más, otros pasan todo el día asomándose por la ventana en la espera de sus padres. Padres primerizos, deben comprender que los hijos tienen el derecho de saber que sus padres no estarán en la casa por un rato, expliquen con paciencia y amor a sus pequeños que aunque ellos atraviesen la puerta, siempre regresarán a casa. No trates de esconderte o distraer al niño para salir corriendo al trabajo, porque el llanto para ellos es una respuesta natural a lo que ocurre, y es importante darle al niño la oportunidad de explorar sus emociones de acuerdo a lo que pasa, en este caso, ver partir a sus padres es algo que le duele y provoca tristeza, pero con el paso del tiempo irá entendiendo que no hay nada de qué preocuparse.  

Es necesario para su desarrollar su confianza hacia los padres

Con el paso del tiempo, si tú como padre refuerzas la confianza del niño explicándole que te irás un rato y volverás por él, le estás demostrando que ustedes como papás, están cumpliendo la promesa que le hacen cada mañana. Así, el niño comprenderá pronto que no debe llorar cuando mamá ponga un pie fuera de la casa, porque nadie lo va a abandonar y así aprenderá a regular sus emociones. 

No condenes a tu pequeño a vivir en la incertidumbre, es necesario explicarle la situación y poco a poco, comprenderá la situación; dale su lugar al pequeño y verás que crecerá seguro y feliz.

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