Pasó la noche con la mujer del piso trece. Pero cuando quiso regresar se dio cuenta que el piso no existía…


Cuando pensamos en Las Vegas, imaginamos una ciudad que nunca duerme, casinos que funcionan las 24 horas del día, impresionantes espectáculos y claro, bailarinas exóticas. Se podría decir que es el lugar ideal para olvidarse de los problemas y la rutina que vivimos día con día.  Así le ocurrió a William Hudson, un hombre de 40 años que recuerda con miedo y amor el 14 de febrero del 2015 ¿quieres saber por qué?



En aquél entonces él estaba de visita en Las Vegas con unos amigos, habían visto algunos espectáculos y estaban algo cansados. Se acercaba el 14 de febrero y William no tenía pareja, se sentía raro con sus amigos y pensaba que aunque ahora la pasaba bien, la noche del 14 de febrero estaría solo. Sus amigos compraron boletos para un espectáculo de una famosa intérprete de canciones románticas y le insistieron para que los acompañara pero él se negó, no quería ser el raro del grupo y mientras ellos se arreglaban para irse al concierto, él decidió visitar un bar que estaba cerca de su hotel. 



Mientras caminaba por el Vegas Strip, el bulevar más popular de la ciudad, vio que una chica hermosa entró al bar, pensó que sería difícil hacer contacto con ella después, pero recordó que era el 14 de febrero y que quizá ella también estaba sola como él. Entró al bar, pidió una cerveza y en pocos minutos ella lo acompañó en la barra. Platicaron, ella se llamaba Emily Clark y trabajaba en un hotel cercano como camarera, justo acababa de terminar su turno y como sus amigos habían ido a una fiesta de parejas, su soltería le quitó las ganas de acompañarlos. 


Varios tragos después, William y Emily no podían quitarse las manos de encima. Ella le pidió que la acompañara al hotel donde trabajaba, le dijo que en el piso 13 casi no había habitaciones ocupadas y que ahí podrían estar juntos. Él no lo dudó, pagó la cuenta de los tragos y la acompañó. En la habitación y con la ropa en el piso, tuvieron momentos increíbles. Luego de haber visto el amanecer, William decidió irse porque no quería preocupar a sus amigos, le dejó a Emily una tarjeta con los datos del hotel donde estaba y su teléfono, quería volver a verla. 

Al llegar a su habitación, sus amigos le hicieron mil preguntas sobre la misteriosa chica, William contó un poco de lo sucedido y ahí uno de sus amigos le dijo que era imposible, que seguro se le habían pasado las copas y lo imaginó todo porque el hotel Bally, a donde supuestamente había ido, no contaba con un piso 13. Como pasaban las horas y Emily no le llamaba, William se asustó con lo que su amigo le dijo y decidió volver al hotel y preguntar por ella. 




En recepción le indicaron que en efecto no contaban con un piso 13. Originalmente ese lugar del Vegas Strip lo ocupaba el hotel MGM Grand, pero el 21 de noviembre de 1980 sufrió un terrible incendio, habían muerto 87 personas en la catástrofe y como el hotel fue una pérdida total, decidieron construir en su lugar el Bally Hotel & Casino, pero sin el piso 13 pues ahí se había originado el incendio del hotel anterior y no querían repetir su suerte. El recepcionista se quedó helado cuando William le contó su historia, pues no era la primera vez que alguien buscaba a Emily en el hotel después de un 14 de febrero…


Emily era una camarera en el MGM Grand, murió en el incendio y ahora era una de las almas en pena que vagaban por el lugar, quien odiaba pasar los 14 de febrero sola. 

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