La escalofriante historia del sicario más sanguinario de México. Hasta el Chapo le tenía miedo, mira por qué


¿Eres de los de la idea de que Estados Unidos tiene entre sus filas a los asesinos más despiadados y sanguinarios de toda la historia? Lamentamos decirte que esto no es correcto, algo de lo que México también puede sentir vergüenza es por haber tenido tras las rejas a un desolado criminal que asesinó a más de 150 personas en un solo día, quien en lugar de arrepentirse después de haber hecho tal acto inhumano se sentía orgulloso de haberlo hecho, creía que él era el hombre más peligroso de todo el mundo. En una ocasión, después de su captura, El Chapo Guzmán dijo durante una entrevista cuando le preguntaron "¿A quién le temes tú?", contesto: "A nadie vivo, pero si se tiene que contestar, diría que a el Sapo"

Esta es la historia del sicario más peligroso y sanguinaria de la historia mexicana, te invitamos a conocerla. 


Se trata de José Ortiz Muñoz, mejor conocido como “El Sapo”, quien es considerado el asesino más despiadado, inhumano y sanguinario de toda la historia de México y estuvo encerrado en la celda número 1, circular 2 del gran palacio de Lecumberri en la Ciudad de México.



Ex soldado adscrito por el segundo batallón de infantería en la escuela de tiro, era descrito por su vecino de celda, el Goyo Cárdenas, como un chaparro, gordo y de ojos saltones que constantemente gritaba a los 4 vientos y de forma orgullosa que él había asesinado a 150 personas.

El lugar que eligió para su crimen fue durante una concurrida manifestación el 2 de enero de 1946 en la ciudad de Guanajuato. Hace 71 años.


Sin embargo, las únicas personas que sabían que la forma más sencilla para “El Sapo” de terminar con los problemas era mediante las armas, actitud que vieron reflejada en él cuando tuvo la oportunidad de terminar con la vida de unos cuantos post revolucionarios a los que se tuvieron que enfrentar en alguna ocasión en su vida como militar, acción que tiempo después lo orilló a asesinar a 150 personas inocente con una metralleta. 

A sus 42 años de edad fue cuando llegó a Lecumberri para cumplir increíblemente una sentencia de únicamente 28 años, que después incrementó a 30 gracias a la muerte de un cubano de nombre Isidro Martínez García que murió apuñalado por José Ortiz. 


La estancia de este sujeto en la cárcel fue una pesadilla para todo mundo por las múltiples peleas que tuvo e intentos de asesinato, incluso en contra de su propio vecino de celda el Goyo Cárdenas, quien era el principal informante de los dirigentes de la cárcel, gracias a eso se ganó el título de traidor. 

Por increíble que parezca en el año de 1958 el hombre contrajo matrimonio con María de Jesús Martínez, una mujer de tan solo 18 años que se encontraba presa debido al robo de joyería, pero lo particular de la historia de “El Sapo” fue que también pasó por múltiples estudios clínicos y psicológicos que adoptaron su extraño comportamiento como el “síndrome del pistolerismo”. 


Fue en 1960 cuando José Ortiz Muñoz falleciera, poco después de que fuera trasladado a una cárcel en las Islas Marías y muriera a machetazos por parte de los reos que se enteraron de todo lo que llegó a ocasionar en su antigua cárcel, así fue la vida de “El Sapo”, quien pasó de proteger al país como militar a exterminar a la ciudadanía.

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