Roció ácido a su esposa y a su pequeña porque Satanás se lo pidió. Después hizo algo peor…


Parece increíble que en pleno Siglo XXI sigan existiendo casos extremos de violencia hacia el género femenino, especialmente en países del medio oriente donde la mujer es completamente humillada por el simple hecho de estar casadas y los castigos que aplican por no obedecer las reglas hechas por los hombres pueden llegar a ser prácticamente mortales, lo peor del caso es en realidad no son mal vistos, incluso pueden llegar a aplaudirse a pesar de que los daños que reciben son devastadores, una verdadera vergüenza para nuestros tiempos… 


Uno de los ataques más comunes que pasan las mujeres en países del medio oriente es con ácido, una sustancia que quema y desfigura sus rostros ante la menor falta de respeto hacia un hombre, es tan grave el problema que en el 2004 se fundó el Programa de Prevención de la Violencia con Ácido, donde año con año llegan a atender hasta a 200 personas, siendo las víctimas 80% mujeres y el 90% de estos casos son provocados por hombres.



Sin embargo, hay un caso que destaca del resto por la enorme muestra de amor de una hija a su madre después de haber sido víctimas de su propio padre, quien les arrojó ácido mientras dormían, porque debido a su condición mental comenzó a escuchar voces que le ordenaban que lo hiciera. 

Pero eso no fue lo peor, luego del ataque el hombre les acercó toallas a las mujeres para que se limpiaran, pero la verdadera intención del padre es que tanto su mujer como su hija restregaran el ácido por otras partes de su cuerpo, para que sufrieran mayor daño.

El nombre de esta pequeña es Mehri, quien junto con su madre Somayeh recibieron ayuda profesional, pisaron varias veces el quirófano para tratar de reconstruir los daños causados por el ácido, pero nada funcionó, actualmente el rostro de Mehri representa la opresión a las mujeres y la violencia de género, sin una parte de su cuero cabelludo y sin un ojo tendrá que pasar así el resto de su vida mientras su padre sigue libre. 


Ambas fueron fotografiadas en un momento que pasará a la historia, cuando ella tenía 3 años de edad se encontraba dándole un beso a su madre, demostrando el amor incondicional que le tiene, haciéndole saber que estaban juntas en esto. Hoy es considerada una de las fotografías más emblemáticas de la década, por la crudeza, tristeza y una realidad de los tiempos actuales. 




Esta tragedia que tuvieron que pasar Mehri y Somayeh fue en el año 2011, sin embargo hoy la pequeña únicamente puede recordarla, pues en el 2015 Somayeh murió debido a las heridas y cicatrices que tenía en sus pulmones gracias al ataque por parte de su ex esposo, quedando sola en el mundo, y únicamente recibiendo apoyo por parte de instituciones a la pequeña la ayudan a salir adelante. Estos monstruosos y descorazonados ataques son solo una de las cosas que sufren a diario mujeres en ciertas regiones del mundo y por más esfuerzos que se han hecho no han logrado detenerlo…

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